Nos encontramos en el ocaso de la temporada futbolística, donde debemos preparar nuestros corazones ante posibles contingencias cardiacas, fruto de los resultados del equipo de nuestros amores.

 Unos luchan por jugar en Europa, otros por salvar la categoría, y el resto por disponer de un final sin sobresaltos. En este compás de espera, algunas ilustres figuras, como Fernando Torres (“el niño Torres”), nos anuncian que abandonan el equipo de su vida. Andrés Iniesta deshoja la margarita sobre su futuro en el final de su carrera deportiva. Cristiano Ronaldo, a su vez, se debate entre terminar su carrera deportiva o no, en el Real Madrid. Otros clubes, comienzan a diseñar la planificación deportiva para la próxima temporada, intentando adelantarse y seducir a aquellos futbolistas que les puedan dar un salto de calidad a sus escuadras. Y hay una clara realidad, los mejores siempre eligen donde quieren jugar. Por supuesto que prima el dinero por encima de todo, pero ganar campeonatos y compartir vestuario con compañeros afines y admirables, siempre ayuda en esta complicada decisión.

imagen Y tu empresa, ¿qué equipo de fútbol es?

 Como CEO o Director de RRHH, te has parado a pensar qué equipo es tu organización. ¿Lucha por jugar en Europa o por el contrario solo aspira a salvar la categoría? ¿Es fácil para vosotros poder contratar un buen delantero? Y tus figuras, ¿consigues fidelizarlas y que no busquen una salida a otro “equipo”? Quizá alguna pregunta de estas te hayas planteado alguna vez, pero no con la comparativa de un equipo de fútbol. La coincidencia y la realidad entre el fútbol y una empresa es cada día más palpable. En la actualidad comentamos que se reducen los ciclos vitales del talento en las organizaciones, y que las nuevas generaciones (X y Z) experimentarán una media de 10 o 15 proyectos en su vida profesional (itinerarios líquidos). Os acordáis cuando en el pasado los jugadores permanecían casi toda su vida deportiva en uno, dos o máximo tres equipos. Y ahora, prácticamente las plantillas se renuevan en un 50% cada año. ¿Te suena esto a algo cuando miras hacia tu empresa?

 Sería recomendable tratar el talento de nuestra organización como el de un equipo de fútbol, y valorar los "cracks" que entran y salen en cada temporada. De ese modo podemos comprobar la competitividad que perdemos cuando nos descapitalizamos del mayor activo que tenemos, que no es otro que las personas. En un equipo parece más sencillo poder comprobarlo, ya que cada domingo tenemos un nuevo test o examen, que se corrobora con la media de esas calificaciones a final de temporada. En estos pequeños test (partidos) muchas veces juegan un papel decisivo la ausencia de nuestras “estrellas” por lesiones o sanciones. En las compañías, casi siempre esperamos a cerrar un año para ver los resultados, en cuanto al “qué” (cuenta de resultados) y en cuanto al “cómo” (gestión y evaluación del desempeño). Todo ello nos ralentiza la toma de decisiones, adoptando un enfoque reactivo. Ello provoca que en muchas ocasiones lleguemos tarde para fidelizar al talento interno que tan importante es para nosotros.

 

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 LaLiga, que es una organización que conozco perfectamente y con la que tengo la fortuna de colaborar, destaca especialmente sobre el resto de las organizaciones españolas por su Employer Branding o Marca de Talento. Hace poco un artículo publicado en el periódico digital RRHHpress (07/02/2018) nos confirmaba que los trabajos relacionados con el fútbol fueron los que más interés suscitaron en Linkedin en 2.017. Las ofertas de LaLiga publicadas en Linkedin eran destacadamente las que más visualizaciones habían mostrado. De hecho, una publicación para seleccionar un Técnico/a de Comunicación de Eventos supero las 37.000 visualizaciones y 9.720 solicitudes de trabajo. A nivel personal, semanalmente recibo diversas solicitudes de contacto con los equipos de selección de LaLiga. ¿Por qué piensas que ocurre esto? ¿Cuál es el atractivo de LaLiga, sobre otro tipo de organizaciones? Pues os diré la respuesta…sin duda, las emociones. El fútbol destapa pasiones, sueños, expectativas, retos, y sobre todo, muchas emociones. ¿Te seduce todo esto? ¿Quién no quisiera fichar por una organización que pudiera ofrecer todas estas “aventuras”? Seguramente ninguno.

 Por ello, desde aquí mi reflexión es hacia las organizaciones, para que comiencen a medir a corto plazo los KPIs relacionados con el talento y adopten políticas que puedan ser seductoras hacia el mismo. Que pasemos a ser proactivos en las atracción, selección y seducción de nuestros futuros fichajes, así como en la fidelización de nuestro talento interno, independientemente de los resultados actuales. Los entornos VUCA, quizá no nos den una segunda oportunidad. Si no queremos militar en una categoría inferior pasemos a la acción, y generemos la mejor y más atractiva Propuesta de Valor al Talento.

 

  El futbol es así…y las empresas también.

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